La huella de Rosa Elena Martínez: valentía, velocidad y corazón en el triatlón
Hay historias que nacen en la duda, en el miedo de ese primer paso. Así comenzó la de Rosa Elena Martínez, una joven de Cumaná que nunca imaginó que el triatlón se convertiría en su casa, su motor y su destino.
A los 21 años, ella se atrevió a intentarlo. “Decía que no… que el triatlón era muy difícil. Pero me convencieron, y aquí estoy”.
Hoy, una década después, su nombre no solo aparece en resultados: está escrito en la historia del triatlón venezolano.
Viña del Mar 2025 transformó su vida. Agua fría, viento fuerte y un circuito que intimidaba. Pero Rosa lo entregó todo. Habían pasado solo cinco meses desde su operación de apendicitis, donde dejó de competir y estuvo con dolor físico, dudas y preocupación de no saber si podría volver a su mejor nivel.
Rosa dominó la natación con el mejor tiempo de toda la jornada (9:26). En el ciclismo, etapa dura y estratégica, se mantuvo firme en el grupo líder, sin ceder un solo metro y demostrando una madurez táctica impecable (28:57). Finalmente, en los 5 kilómetros finales, con un cierre valiente de 17:14 aseguró el podio histórico que hoy la convierte en orgullo de Venezuela y del triatlón continental. La luxemburguesa Jeanne Lehair, se quedó con el oro, y la española Sara Guerrero, con la medalla de plata.

Minutos después, entre risas nerviosas y lágrimas intensas, sostuvo: “WOW… no lo podía creer. Cuando estoy sola y veo la medalla, me dan ganas de llorar. No sé cómo lo logré… pero lo logré”.
Rosa se describe como alguien extrovertida, alocada, humilde y con un corazón gigante. Quien la escucha entiende que su grandeza no está solo en lo deportivo, sino en su manera de iluminar a quienes la rodean.
Trabaja sin descanso, con metas claras y una visión profunda de su propósito. Ha aprendido a convertir los momentos difíciles en combustible y a honrar lo que la vida le da, incluso cuando duele. “Por más momentos chimbos que pasemos, la vida siempre tiene algo bueno para nosotros”, agrega.
Sueños que crecen
Entre sus palmares destacan su bronce en la World Cup de Viña del Mar 2025, plata en Iquique, bronce en Santiago, plata en el Americas Triathlon Championship, bronce en La Habana y un cierre poderoso en 2024 con dos oros históricos en Santa Marta y en el Americas Championship de La Guaira.
Ahora, con el bronce histórico aún brillando en sus manos, Rosa Elena tiene en la mira los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, una cita que sueña y siente como un nuevo punto de despegue. “Siempre visualizo mis competencias”, afirma con seguridad.
Pero antes, su próximo desafío son los Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025, donde el triatlón se disputará del 3 al 5 de diciembre en la Playa Agua Dulce de Chorrillos, un escenario perfecto para seguir elevando el nombre de Venezuela.
Prensa Centro Caribe Sports

